// TizEdit - DGB
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item[1] = 'HUERTA POP - Octubre 1999';
item[2] = 'El sintomático caso del Dr.Laguna';
item[3] = 'Popular Uno';
item[4] = 'EL BURRITO GOZÓN. Enero 2000.';
item[5] = 'EFE EME . Febrero 2000';
item[6] = 'EL MUNDO - La Luna Abrete de orejas invierno 2000';
item[7] = 'Ruta 66  #155 Abril 2000.';
item[8] = 'EL BURRITO GOZÓN. #8. Junio de 2002.';
item[9] = 'Agencia EFE. 8 junio de 2002.';
item[10] = 'MONDOSONORO. #89. Octubre de 2002.';
item[11] = 'NOTA PRENSA Everlasting Rec.';
item[12] = 'ROCKDELUX #198 Julio-Agosto 2002.';
item[13] = 'Ruta 66  #187 Octubre 2002.';
item[14] = 'STAF>59';
item[15] = 'POPNEWS';
texto[1] = 'Que Javier Corcobado es una de las figuras más carismáticas y personales de la música nacional menos acomodada resulta una obviedad y de ello dan fe las múltiples agrupaciones que han creado en los últimos diez años.<br><br>De una de ellas los Chatarreros de Sangre y Cielo) procede Nacho Laguna, quien hace ahora su estreno en solitario mediante unas composiciones desnudas que se trasladan sin mas a tu estómago como un vaso de agua salada. <br><br>Nacho incorpora a algunos de sus colegas (el propio Corcovado, Javier Almendral de Vírgenes Adolescentes, Carlos Desastre de 713º Amor...) dotando a el álbum de una instrumentación conmovedora y variada que genera rock, pop e incluso ráfagas electrónicas sobre un manto de melodías que se diluyen en tu mente como las olas en la orilla. ';
texto[2] = 'En 1999, un baño de agua salada se abatió sobre nosotros. Nacho Laguna daba salida a su primer disco, «Cantábrico de emociones», y se presentaba, al fin, como compositor y letrista de sus propias canciones. «Cantábrico de emociones» es la región que devuelve a Nacho con resaca melancólica de sus navegaciones y deja al público a merced de su pulso, sístole/diástole, poesía/música, con la única orientación de una brújula sentimental. Un paraíso perdido que descarga energía desbocada y dañina bajo tormentas de "lágrimas de plata fina" o se adormece sobre "las olas que respira el mar".<br><br>La carrera musical de Nacho Laguna ha estado unida al bajo. Así fueron sus comienzos en Trifide Freud, un chico precoz a quien pronto Javier Corcobado ordenaría como uno de sus Chatarreros de Sangre y Cielo. Junto a este mentor de desequilibrado honor, compondrá sus primeros éxitos, a los que seguirán sus flirteos con Soul Bisontes y el funk-punk de Los Labios.<br><br>Pero su vocación y unas cualidades que le permiten manejar todos los registros, todos los niveles del pop y el rock le abrieron camino de los primeros discos "suyos", los dos trabajos del escritor José Luis Moreno Ruiz, a quien convertiría desde la producción, el bajo y las guitarras en el grano de carga adolescente que la sacralizada canción de autor española necesita para reventar pringosamente con apreturas de cultura, ironía y sarcasmo. <br><br>Analista de las sensaciones, cirujano de los sentimientos, grumete, timonel y capitán del cantábrico -es su paraíso perdido: niño, adolescente y joven-, autor de versos suavemente, como un manto de helechos surrealista, invitaciones a silbar las rutas de las pasiones bajo un viento de nostalgia. Lecciones de anatomía crepuscular por el Doctor Laguna, el bisturí fundamental para quienes han aprendido a gobernar el barco ebrio.<br><br><b>José Ignacio Aguirre Barco</b>';
texto[3] = 'Nacho laguna "El mar en Madrid" "Cantábrico de emociones" Es el debut discográfico de Nacho Laguna en solitario, un músico habitual de los escenario madrileños que ha militado en varias bandas, algunas de ellas de la esfera Corcobado. <br><br>No está solo, ya que una parte de los músicos que han colaborado en este trabajo también forman parte de incondicionales, el grupo que actualmente se encarga de llevar este disco al directo: son canciones que evocan sentimientos impregnados de salitre cargadas de poesía e interpretadas por músicos experimentados. <br><br>La charla con Nacho Laguna se desarrolló más o menos como sigue. ¿Cómo se ha desarrollado tu trayectoria musical? "Empecé con la música como un juego, en 8º de EGB unos compañeros decidimos hacer un grupo y empecé a tocar el bajo: poco a poco nos lo fuimos tomando mas en serio, estuvimos 9 años y aunque no grabamos nada hicimos nuestras maquetas y tocamos mucho en directo: el cantante y guitarrista David es el que ahora toca el violín y los teclados en Cantábrico de Emociones. <br><br>Estuve con los moscardones una temporada, también con Los Labios, luego siete años en la banda de Corcobado: más tarde me aparte de la música en directo, tuve un hijo... en este periodo hice dos discos con José Luis Moreno Ruiz. También grabé el bajo para el último disco de Corcobado." ¿Cómo decidiste embarcarte en tu propio proyecto? "Tengo en casa un cuatro pistas siempre estoy grabando canciones, tenía unas que me gustaban mucho y también gustaban a mis amigos.<br><br>Almendral tiene un estudio, tenía huecos libres y me dijo que podiamos ir grabando. A la gente de Caroline les gustó. Entonces regrabamos cosas sobre todo la batería de Nacho Colis por que las maquetas las había grabado yo, que no soy batería. Hice tres canciones más, repetimos alguna voz y las guitarras y lo mezclamos otra vez" ¿Ha sido fácil reunir a todos los colaboradres del disco? "Siempre que les he llamado para hacer cualquier cosa han estado dispuestos incondicionalmente, igual que si me llaman a mí para grabar algo.  <br><br>cada instrumento, lo mezclamos y nos pareció bonito acabar el disco así, mucha gente que no sabía como se había grabado decía: !esto es musica conceptual¡ ¡atiza!. en la música no hace falta ser ningún virtuoso para transmitir emociones". ¿Cómo le puede influir tanto el mar a un madrileño? "Tengo mucha relacción con Asturias, mi padre era asturiano, y desde pequeño he ido mucho. Siempre que puedo me escapo a flipar con las rocas y el mar. <br><br>Esos ratos mirando el mar estan plasmados en mi disco, es lo que mas presencia tiene, esta en "Cantábrico de emociones" ,"Barco con alas" , "Mirada" y un poco en casi todo lo que haga, ese sentimiento que te produce estar solo mirando el mar, escucharlo mintras te pasan cosas por la cabeza, relajarte, fumarte un peta.... ¿Para cuando el próximo disco? "De momento nos hemos puesto la meta de tocar en directo este disco, imagino que el próximo verano nos pondremos un objetivo e iremos a por él. Vamos al día, todos estamos muy liados, mientras la música no te de para vivir tienes que ir poco a poco". <br><br><b>Reinaldo López.</b>';
texto[4] = 'El burrito Gozón Nacho laguna / cantábrico de emociones. La sombra de Corcobado en este país es, nos guste o no alargada. Lo que no quiere decir que no resulte confortable su cobijo. Ni mucho menos. Lo que pasa es que partiendo de esa influencia el horizonte se abre a un mar de posibilidades, y si te llamas Nacho Laguna y posees capacidad de componer temas de gran belleza y registro, pues tanto mejor.<br><br>El debut de este madrileño que compartiera talento y escenarios con el ya mencionado en su etapa de chatarrero, está repleto de sinceridad, poesía y un toque de inocencia que te apresa de inmediato, aunando influencias neoyorquinas made in VU e interpretación londinense modelo Bad Seeds. <br><br>Lo primero que piensas al escuchar este "cantábrico de emociones" es eso precisamente: emoción. Emoción al comprobar que la habilidad para construir melodías de trasfondo hiriente- "valle feliz","luna de hoja de lata"-no está solo al alcance de personajes anglosajones: o que con escasos medios se puede crear una obra repleta de matices y sentimiento como "mirada": uno de los finales de película más triste de los últimos 20 años con "al final del invierno", o la más bella declaración de amor que se haya hecho en este país en "barco con alas". Nacho es, como no podía ser de otra manera, un tipo sencillo, introvertido y sobre todo enamorado.<br><br>Enamorado de la gente que le rodea y le quiere, a los que dedica este trabajo y de los que se rodeó para realizarlo: del mundo en que vive, con sus buenos y malos momentos: de la luz del día y de la oscuridad de la noche: de los niños jugando en un parque: del ruido de las gotas de lluvia pegando contra el cristal:.....pero sobre todo del mar. Ese mar inmenso que todos tenemos la fortuna o desdicha de compartir, pero que solo algunos privilegiados transforman en poesía y comparten con los demas.';
texto[5] = 'EFE EME Nacho Laguna Sueños de chatarra. Ya en su primer contacto husmeando textos y creditos, "Cantábrico de Emociones" nos remiten al mundo de Javier Corcobado. No hay mas que revisar una lista de invitados que incluye nombres tan familiares como Javier Almendral, Carlos Desastre, Javier Arnal, Nacho Colis o Susana Cáncer. "Todos nos queremos mucho porque hemos vivido cosas muy fuertes, y somos una especie de familia lo unico que en vez de vernos en las fiestas nos llamamos para grabar discos. Respecto a la influencia de Corcobado, sé que es lo primero que va a decir la gente por que el introdujo en España esa forma de hacer letras. Después de años tocando juntos, lo veo lógico, he aprendido mucho de él. <br><br>Por ejemplo que una buena canción no depende de hacer armonias complicadas, sino de la intensidad". Repasemos la trayectoria de nacho: bajista titular de los chatarreros, más o menos desde la gira de "Agrio beso" (89), ha participado en los ignotos Los Labios, los delirantes Moscardones (pre-Soul bisontes) y en los discos del esteta José Luis Moreno Ruiz. Pero su nuevo trabajo se remonta mucho mas atrás, "desde muy pequeño siempre me ha gustado escribir, y este disco tiene algo de colección de poemas musicados. Es un repaso escrito y maquetas de toda mi vida. "psicoanálisis" la que canta Corcobado tiene algo de Trifide Freud, grupo que tuve en 8º de E.G.B. y duró bastante. Y no, me obsesiona el subsconsciente, aunque piense bastante sobre los sueños". ¿Lo mejor de este primer intento? Su sencillez deliberada. "En general, huyo del tremendismo. cuando haces letras tan poéticas no es bueno recargar el envoltorio".<br><br> ¿Lo mas discutible?, situar la exploración psicológica por encima de la comunicación con el público. Una actitud, por cierto, muy extendida en su círculo. "Grabo música, especialmente ésta,pensando en mí -admite sonriéndo-. Luego, si le gusta a la gente, mejor que mejor. Sé que hay cosas, como "Cantábrico de Emociones" o "Valle Feliz", que no se puedan entender del todo, porque tienen que ver con un sitio de Asturias ligado a mi infancia.Pero bueno, había mucho material en el cajón, amenazando con quedarse,y esta fue una oportunidad de quitármelo de encima".<br><br>En la recta final de la entrevista, Nacho muestra su entusiasmo por lo Incondicionales ,banda reunida para su inminente gira, compuesta por Javier Almendral y Germán Sánchez (ex Vírgenes Adolescentes), David Bonacho (ex Soul Bisontes) y Jorge Fuertes (ex Pleasure Fuckers)."Nos bautizó un amigo, bromeando sobre los años que llevamos en la música sin comernos nada,ni siquiera lo justo para dejar el trabajo. El problema, creo,es que las discográficas piensan solo en el dinero, y pasan de apoyarte si el primer disco no vende.¿Que porqué a Corcobado le ha ido mejor que al resto? Javier es Javier y siempre le ha echado muchos huevos a todo".<br><br><b>VICTOR LENORE</b>';
texto[6] = 'El aroma de Los Chatarreros, Vírgenes Adolescentes y, más de lejos, Mil Dolores Pequeños está presente en este disco.<br><br>Un álbum personal con tendencia a la melancolía y a un intimismo cercano que engancha, con la garganta de Javier Arnal. <br><br>Los arreglos de cuerda y temas como primavera de ningún año son los tesoros de una obra que debería servir para que Laguna se lanzara, ya, a interpretar todas y cada una de sus canciones. <br><br><b>SILVIA GRIJALVA</b>';
texto[7] = 'Hay algo en el metalenguaje utilizado por la familia madrileña surgida en le estela de Corcobado que chirría. Esa jerga de ratas y ángeles, de visiones febriles entre la decadencia urbana, de versos que intentan ponerle poesía a ese nudo de emociones que es la persona.Como antes lo hiciera Ana D. en aquel singular debut suyo, Nacho lagua ex chatarrero de sangre y cielo, sigue los pasos del sórdido cronista en su primer trabajo en solitario que tiene a Javier como vocalista invitado en dos de sus temas. <br><br>El chirrido de estas palabras lo acallan la deslumbrante instrumentación y la vigorosa belleza de los arreglos, el modo en que la música te arrastra hacia una grata suspensión anímica. Ajo "Mil dolores pequeños" Javier Almendral de "Virgenes adolescentes", Carlos Desastre de 713ºAmor y el ex-chatarrero Javier Arnal, comparten labores vocales con el propio Nacho, quien se encarga mayormente de bajo y guitarra. <br><br>El resultado es una variada radiografía emocional que, tocando varios palos, se resuelve en pasajes tan memorables como "Luna de hoja de lata", "Lágrimas de plata fina", o el magestuoso tema titular.Al final, sin embargo, una triste verdad tragada "Como un vaso de agua salada". pocos sonidos generados por humanos enciarran tanto drama como los que produce el mar al romper contra tierra firme.  <br><br><b>Ignacio Juliá</b>';
texto[8] = 'Segundo disco para Nacho Laguna, uno de los mejores compositores nacionales, como ya demostró junto a Corcovado y los Chatarreros de Sangre y Cielo, así como uno de los mas desconocidos también. Y esto es algo que debería cambiar. Porque es difícil encontrar discos tan honestos como este, donde la belleza sea tan natural y las palabras las justas, unidas por la personalidad singular y sencilla de Nacho. Y si para el primer disco fueron varias las voces y registros usados para poner sonido a sus palabras, en esta ocasión Nacho deja esta tarea en manos de Maite Yerro, cálida voz  llena de matices que nos traerá a la memoria ecos de The Walkabouts o Cowboy Junkies mientras la música se pasea por la senda que une Calexico a Barry Adamson o Mick Harvey, luminoso y melancólico, acústico y eléctrico, este es un viaje por su pequeño mundo, ese donde se encuentra la inocencia de aquel que se dedica a lo que mejor sabe hacer: ponerle sonido a nuestras vidas.';
texto[9] = '<p><b>Nacho Laguna vuelve con Fugaz, música para cerrar los ojos.</b></p><br><p>Por Carmen Sigüenza.</p><br><p>Nacho Laguna vuelve al panorama musical español con <i>"Fugaz",</i> un disco  en el que ahonda en su personal propuesta de melodías cargadas de emoción y  poesía, de canciones para escuchar con los ojos cerrados, y al que pone voz <br>  Mayte Yerro, una cantante capaz de moverse en todo el abanico, desde el rap  a la ópera.</p><p>Dos años después de lanzarse en solitario con <i>"Cantábrico de Emociones</i>",  este músico madrileño autodidacta, ex bajista de los <i>"Chatarreros de Sangre  y Cielo</i>" que acompañaron a Javier Corcobado, regresa con una apuesta que demuestra que en la música española no todo son "operaciones triunfo" con mas  ruido y poder comercial que nueces y talento creativo.</p><p>Como en su anterior trabajo, Nacho ha compuesto tanto las letras como las músicas  de las doce canciones que componen "Fugaz", aunque, a diferencia del primero, en el que los temas eran interpretados por distintos cantantes, en este sólo lo son por una voz, la de Mayte Yerro.</p><p>Cantante y actriz que ha trabajado en películas como "<i>Evita"</i> de Alan  Parker, en grupos musicales tan variopintos e innovadores  como  "<i>Reptilias</i>",  "<i>Las Xo</i>xonas","<i>La mujer del prójimo","Isla bonita"o Déjamever",</i>   Mayte Yerro da voz ahora a <i>"Fugaz".</i></p><p>"<i>Me gustó la propuesta de Nacho, es muy personal, muy poética, con unos  cambios armónicos de gustos muy parecidos a los míos. Es una música con mucho <br>  encanto, muy melancólica, para escuchar con cascos paseando. Me recuerda un poco a Leonard Cohen", d</i>ice, en declaraciones a Efe, la cantante.</p><p>Una melancolía o tristeza que "<i>llevan implícito un mensaje optimista",</i> <br>  según explica Nacho Laguna, para quien <i>"componer música es como una terapia, la música es mi psicólogo y mi psiquiatra, en ella dejo cosas que no se expresar de otra forma".</i></p><br><p>Son canciones que hablan de <i>"Sueños como mare</i>s", de "<i>sacudidas de mar en tus caderas"</i>, de "<i>volar sobre todas estas ruinas"</i>, de <i>"acariciar la serenidad</i>", de deseos que son "<i>esos violines arrugados por el viento</i>" <br>  o de una vida que "<i>es una pregunta</i>" para la que "<i>en mi cuarto no quedan respuestas</i>", según los versos que salpican las canciones.</p><p>Temas, como la canción que da título al disco, que cantan a la fugacidad de  todo lo bueno y lo malo de la vida, o de cómo curar corriendo "<i>a  mil por <br>  hora dentro de tu memoria</i>" heridas que "queman el camino".</p><p>Melodías de difícil clasificación, en las que juegan pianos, violines, baterías,  guitarras, etc. para fundirse con las letras, en unas canciones que Nacho Laguna  ha compuesto y grabado artesanalmente en su casa "robándole horas al sueño después del trabajo".</p><p>Grabado y producido después en el estudio "BLUE BOX"de Javier Almendral, la <br>  compañía "Recordings from the other side", de Everlasting Records, ha editado  después "<i>FUGAZ</i>", que ahora sale al aire en un momento que el músico ve  "raro" para la música independiente  que se sale de los "cánones comerciales".</p><br><p>Admirador de músicos y bandas como Tindersticks, Calexico, Richard Hawley, Tom Waits, Goran Bregovik o Gold FRAP, Nacho Laguna espera que su música "llegue" para provocar "estados de ánimo" en la intimidad fugaz de aquellos que la escuchen.</p>';
texto[10] = '<p><b>MONDOSONORO. Nº 89. </b></p><br><p>Octubre de 2002.</p><br><p><b>La oscuridad como invitada</b>.</p><br><p>José M Gallardo.</p><br><p><b>Nacho Laguna</b> es uno de esos compositores que por su inconformismo pasan inadvertidos para la mayoría del público. Le pasó con los Chatarreros de Sangre  y Cielo de Corcovado y mas recientemente con su último trabajo en solitario, "Cantábrico de Emociones". <br><br>Su segundo disco, "Fugaz" no pierde el inconformismo pero es tan actual e intenso que debería hacerle salir del malditismo por la puerta grande.</p><p>Para ello deberíamos estar dispuestos a entrar en su mundo, como la que daba  paso al inverso paraíso inventado de Alicia, nocturno en esta ocasión. Nacho nos lo pone un poco más fácil que en <b>"Cantábrico de Emociones"</b>(rftos,99) donde personajes trasnochados iban desnudando sus pesares y delirios con angustia en una procesión dispersa de distintas voces (Ajo de Mil Dolores Pequeños, Javier Arnal, Corcovado, Carlos Desastre o el propio Nacho) que dejaban un tanto estupefacto al visitante. En <b>"Fugaz</b>" muchas cosas han cambiado para bien<b><i>. "Este disco es mas optimista, dentro de la melancolía que me suele salir en las canciones. <br><br>Las canciones de "Cantábrico..." recogían poemas hechos tiempo atrás, mientras  que en Fugaz las canciones son mas recientes y compuestas en un período concreto de tiempo. Es mas optimista debido a la vida, en la vida evolucionas. Tengo <br>  un hijo y tengo que intentar ser mas optimista para ponerle a él las cosas más fáciles".</i></b> Además, se acabó la dispersión<b><i>.<br>"En este disco quería que todas las canciones cantadas las hiciera una sola voz. Quería darle mas homogeneidad, pero también simplificar las cosas a la hora de tocar en directo. <br>En el otro disco  cantaban amigos, para este buscaba una voz que me gustara pero de alguien a quién no conociera, a Maite la gustó la idea y se metió de lleno en el proyecto"</i></b>. <br><br>El resultado es mas que destacable, ya que Maite Yerro ha conseguido interpretar los poemas de Nacho con la dosis justa de ternura, dolor y misterio. Es curioso ver como la atmósfera del disco es sedosa y poco árida, coincidiendo con que la banda los incondicionales (bajo el nombre con que aparecieron en "Cantábrico...") ya no existen y además Corcovado no aparece <br>  en ninguna de las distintas estancias.</p><p>Con los Incondicionales estamos en un paréntesis aunque algunos siguen conmigo (la co-producción es de Javier Almendral o la presencia de David G. Bonacho.</p><p><b><i>Corcobado ahora vive en Méjico, pero en realidad no pensé en él para el disco, quería distanciarme un poco, en el buen sentido ,siempre me comparan <br>  y aunque prefiero que me comparen con él que con cualquiera, en esta ocasión quería salirme de esa idea</i></b>.</p><br><p><br><br>El distanciamiento produce un efecto de cercanía, no solo en el sentido emotivo de las canciones del disco, sino también en el concepto sonoro. A medida que se suceden las canciones, la mitad de ellas instrumentales, la mitad cantadas, muchos conceptos actuales como el lirismo vocal de Goldfrapp, la melancolía de Tindersticks o el dramatismo de Nick Cave se van insinuando dando a temas como "Sueños como mares" o "Sonríe" una vida mas allá del objeto devorado e intención transformadora de las canciones de su anterior trabajo. <br><br>Nacho se nos muestra escudriñando nuestro ( a veces el suyo) entorno musical. <b><i>"La verdad es que estoy un poco desfasado en tendencias musicales, escucho música actual pero nunca me paro a pensar cómo quiero que suenen las canciones, no pienso  en el estilo, lo hago todo un poco más automático. Me gustan Tindersticks y Goldfrapp pero también Barry Adamson o Calexico. La música de Goldfrapp es como si tuviera un aura que te lleve y te hace viajar, te hace sentir mucho y a la vez te relaja. Con el tema vocal, ya que Maite podía hacerlo, una vez grabadas <br>  las pistas de las voces, le dije  ahora déjate llevar. Apagamos la luz del estudio y se puso a improvisar. Aportó mucho a las canciones, cuando las escucho es como si fuera levitando a tres centímetros del suelo, me elevan".</i></b>Algo que sobre todo le pasa (también a mí) con "Con media cara iluminada" una spoken <br>  song donde Carmen Mancha (su mujer) le da a un poema de Nacho una transparencia y fuerza ensoñadoras. Detalles. Eso es de lo que está cargado este disco. Coros  armónicos lejanos como ecos de vida y dolor, violines que se arrugan, palabras que se entrelazan ("ni heridas en los brazos, ni hachazos en los besos, ni miradas en la nada me hundirán / nubes como sueños, sueños como mares") cosquillas que se alargan entre suspiros íntimos, que desgranan los pequeños sabores de la  no siempre dolorosa oscuridad, invitada en otro mundo inventado, tan real como <br>  el de Alicia. <b><i>"Escuchando algunas de estas canciones se me pone la piel de gallina, eso es lo que le pido a una canción, si te emociona, objetivo cumplido". <br>  </i></b></p><br><br>';
texto[11] = 'Nacho Laguna irrumpió en solitario en 1999 con el disco Cantábrico de Emociones. Un trabajo que aunque no tuvo importante repercusión comercial sirvió para descubrir su talento compositivo así<br>como su facilidad para crear bellas líneas melódicas repletas de honesta personalidad.<br>Anteriormente llevaba muchos años componiendo, actuando<br>y grabando discos en formaciones tan dispares como TRIFIDE FREUD (su primer<br>grupo serio que compartió con David G. Bonacho, que en este disco ha grabado<br>los violines y los pianos ), LOS LABIOS (formación de funk-rock que<br>compartió con Javier Almendral al principio de los noventa) JOSÉ LUIS MORENO RUIZ<br>Y LA ENFERMERIA ELECTRICA (escritor y poeta con el que hizo dos discos que<br>también produjo) y CORCOBADO Y LOS CHATARREROS DE SANGRE Y CIELO (de sobra<br>conocido con el que toco el bajo aparte de componer algunas canciones y letras<br>durante cinco años).<br>Ahora se presenta con FUGAZ .Un disco con el que Nacho da un salto<br>de gigante respecto a todo lo hecho anteriormente y se distancia definitivamente de su pasado. Luminoso y melancólico, romántico y alegre, acústico y eléctrico, el disco desde su primera escucha te invita abiertamente a entrar sin trabas en el mundo personal de Nacho, lleno de arreglos elegantes, composiciones redondas y destreza interpretativa. Algo poco usual en estos tiempos y que coloca al proyecto como digno de ser tomado muy en cuenta.<br>FUGAZ comenzó a gestarse por las noches en casa de Nacho. Robando tiempo al sueño fue componiendo las canciones y archivándolas en el disco duro de su estudio casero. Cuando las acabo contó con David G. Bonacho para que grabara los pianos y Pablo Cobollo para hacer lo propio con un banjo y<br>una armónica. Una vez aquí trabajo con Jorge Fuertes las baterías en el local de ensayo y cuando estuvieron claras entro en el estudio Blue Box (donde hizo su anterior disco) para acabar de grabar todos los instrumentos acústicos: voces, baterías y violines. Para las voces contó con Maite a la cual conoció como regalo de cumpleaños: (el día del cumpleaños de Nacho llamaron a la puerta de su casa y cuando abrió se encontró a Maite que le dijo -hola soy tu regalo de cumpleaños y vengo a darte una clase de canto) y que se adapto perfectamente al proyecto y las cuerdas las interpretaron David y Bruno Ruiz. Por ultimo Carmen Mancha puso un bonito recitado en un tema y Javier Almendral toco algunas guitarras. La producción del disco la hicieron Javier Almendral (también ingeniero) y el propio Nacho que con todo el trabajo que había hecho antes de entrar al estudio la tenia mas clara que nadie. Javier se dedico fundamentalmente a darle forma al sonido del disco y a pulir un poco el torrente de ideas que Nacho llevó grabadas de su casa. A nivel creativo casi no hizo falta producir porque el propio autor sabía lo que quería.<br>Con todo esto FUGAZ se presenta como un disco necesario para todos aquellos que disfruten con música hecha con gusto, letras ensoñadoras, poesía musical y ambientes muy cercanos a la belleza del pop honesto e intenso.<br>';
texto[12] = 'por Roberto Valencia.<br><br>Determinado público educado en la orquestalidad pop británica a lo Tindersticks no entenderán a Nacho Laguna. Pero es que sus raíces  hay que buscarlas en el blues trasnochado, eléctrico y brumoso que en los ochenta facturó la legión australiana (Crime +The City Solution, These inmortal Souls y Nick Cave , principalmente). También juega en su contra la militancia en la chatarrería de Corcobado - en cuyo seno ofició como bajista  durante cinco años-, factoría que distribuía aciertos y errores casi a partes iguales, pero que hacía gala de una dialéctica de tormento y exageración para la que había que tener muy acostumbrado el escrúpulo. "Fugaz" coproducido por Javier  Almendral, es un disco enorme porque no se entretiene en patetismos impostados, sino que se contiene en muchos de sus paisajes. Es enorme porque conjuga con admirable economía distorsiones de guitarra con pianos, porque encauza este lirismo un poco legañoso sin pretenciosidad ni teatralidad gratuita, y porque musicalmente contiene momentos de emoción pura que demuestran que el tipo ha amasado con los años una sabiduría ejemplar. Y además hay tristeza, ambientes noctámbulos, esa canción inmensa que es "Fugaz", violines que parecen llegar desde lejos creando recuerdos con inmediatez....Enhorabuena.';
texto[13] = 'por Jero Rodríguez.<br><br>Se equivocarán los que esperen encontrar la huella de Corcobado en el segundo disco del ex bajista de los chatarreros de sangre y cielo. No hay rastro de pulsión destructiva y si mucha búsqueda de un lenguaje que, sin renunciar a la lírica sombría, apuesta afortunadamente por la contención.<br>Se hace necesaria una aclaración así porque la referencia entra dentro de la lógica promocional del personaje pero no sirve para definirlo. A rebufo de la introspección interior, Nacho Laguna escribe y compone doce canciones que se desarrollan mejor en el ámbito instrumental. La posible pega tiene que ver con el halo artístico que respira "Fugaz". Tanto diseño interior como las letras parecen recorrer por sendas diferentes a las del sonido. Se trabaja bien el pop de cámara a lo Tindersticks y el melodrama fílmico de los Walkabouts cruzados con Cristina Lliso, pero el academicismo de las voces femeninas (y algunos textos inequívocos) no acaban de encontrar el acople idóneo en el universo taciturno de Laguna.<br>';
texto[14] = 'STAF>59<br>Luis Arronte.<br><br>NACHO LAGUNA "Fugaz"<br><br>Sólo una mente que ha compartido escenario con Corcovado y con gran parte del rock suburbano madrileño podría seguir una melancolía comparable a la de Nick Cave.Nacho Laguna debutó con &#8220;Cantábrico de Emociones&#8221; en 1999, y con este disco demuestra la capacidad que tiene para poner en armonía pianos, guitarras, violines, baterías y demás instrumentaciones en canciones instrumentales imperdibles, como &#8220;El Último Baile&#8221;. La calidad vocal viene de la mano (o garganta) de Maite Yerro, un regalo de cumpleaños de Nacho ( el regalo era en realidad clases de canto) que acabó siendo la voz principal. El pop sotisficado, tan triste que puede parecer funerario. Tan apacible, que no invita al baile, sino a un whisky con hielo. Tan privado que no necesita justificación.';
texto[15] = 'POPNEWS. Octubre 2002<br>Fred<br><br>Fugaz? De Fugacité, il ne saurait être question avec ce disque. En entrant dans le monde mélancolique de Nacho Laguna, fait de vies déchirées, d’amours tourmentées et de pluies ininterrompues, on prend le risque de ne plus vouloir en sortir. Ce type parvient en effet à nous donner envie de l’une des coses a priori les plus désagréables: la tristesse. Ainsi, c’est en nous confiant la sienne, à travers sa musique et ses textes, qu’il nous alde à mieux nous plonger dans la nôtre et à y trouver un confort inédit. Les présentations étant faites, il convient de préciser que tout n’est pas non plus aussi simple qu’il peut paraître. Si les états d’apaisemente qui transpirent d’un piano au bord des larmes ou d’un harmonica perdu dans le lointain rassurent paradoxalemente sur l’existence d¡un salut après la douleur, les coups de colère des guitares viennet nous rappeler que cet eldorado intérieur suppose des étapes intermédiaires plus pénibles.Le talent de Nacho Laguna ne consiste pas seulement à égrener des compositions à l’émouvante sincérité, mais aussi à savoir s’entourer de gens talentueux por les jouer. Que seraient ces chansons sans la voix terriblement suave et sensuelle de Maite Yerro, à mi-chemin entre Thalia Zedek et PJ Harvey? Que seraient ces morceaux instrumentaux sans une batterie discrète viennent emboîter le pas? IL est évident que, pour restituer avec une telle justesse les états d’âme du Senior Laguna, ceux qui l’accompagnent se sont entièrement impregnes de leur fragilité. On comprend dès lors bien mieux comment ces émotions nous parviennent avec tant d’acuité. Je vous aurais prévenus: prêter une oreille à Fugaz, c’est prendre le risque d’y plonger tout entier. ';

